Cachorros, Gestación

Cachorros Equilibrados Mentalmente Sanos

El comportamiento del perro adulto depende en un 20% de su herencia y en un 80% de su experiencia que adquiera durante su desarrollo. El cachorro pasará por un periodo de socialización en el que deberá aprender muchas cosas, como a qué especie pertenece, cuáles son las especies amigas, cómo comunicarse entre ellos y como regular su comportamiento, luego reconocerá niveles de jerarquización para integrarse correctamente a un grupo de social, así como volverse un perro autónomo e independiente (apego y desapego) (Meder; Pageat, 2000 a) por lo tanto, este es un período crítico en la vida de un cachorro, el cual habrá que vigilarse y cuyos parámetros deben dominarse perfectamente, para no cometer errores que en un futuro nos causen conflictos. Estudios demuestran la existencia de un intercambio de información entre madre y fetos, los embriones pueden reaccionar a ciertas estimulaciones sensoriales y emocionales provocados por estados de estrés a los que la madre pudiera estar sometida, por lo que desde el momento de la concepción y hasta el nacimiento de la camada, es recomendable mantener a la perra en un estado de calma, fuera de tensión, de agresión, en un lugar donde se sienta cómoda y segura. En este periodo la dieta juega un rol fundamental; durante la gestación, la demanda de nutrientes se va incrementando conforme se acerca el parto, debido al crecimiento de los cachorros. Es conveniente cambiar las croquetas de costumbre, ya sea por alimento de cachorro o bien, por un alimento especializado, para que las hembras gestantes puedan cubrir el requerimiento proteico necesario para el desarrollo de los cachorros. Después de un periodo de gestación de entre 58 – 63 dias (varía dependiendo de cada hembra) nacen los cachorros; estos son ciegos, sordos y deficientes en la percepción de olores, su sensibilidad táctil y gustativa están bien desarradas, lo que permite al cachorro orientarse en el espacio. El neonato tiene cierto grado de inmadurez en sus sistema termorregulador, es decir, que su temperatura cambia con las variaciones medioambientales y siempre está en la búsqueda de fuentes de calor, por lo que es indispensable proporcionarle lo necesario para estabilizar su temperatura corporal. Cuando el cachorro nace tiene todo su cuerpo cubierto de líquido, si las condiciones medioambientales no son las óptimas, su temperatura corporal desciende con rapidez y se observan signos de hipotermia como: flacidez muscular, respiración entrecortada, quejidos constantes, falta de apetito y la madre suele separarlos del resto de la camada, lo que agrava la situación, en este caso es necesario proveerles de calor, ya sea con masajes, envolverlos en trapos, tenerlo cerca de nuestro cuerpo o acercarlos a una fuente de calor.